Un equipo global de científicos ha pasado dos décadas analizando casi 7.500 fósiles marinos para descubrir por qué el registro fósil marino de la Tierra a menudo contiene especímenes de períodos de tiempo muy diferentes dentro de la misma capa geológica.
Los ambientes marinos con alta actividad biológica crean complejas redes de túneles bajo el fondo marino, formadas por criaturas como almejas, camarones, estrellas de mar, caracoles, gusanos y otros. Como resultado, los fósiles encontrados uno al lado del otro en la misma capa pueden abarcar cientos o incluso miles de años. Esto complica los esfuerzos para reconstruir líneas de tiempo precisas de comunidades marinas pasadas.
Daniel Scarponi, profesor asociado de la Universidad de Bolonia y colaborador de Nawrot, enfatizó que el concepto de promedio de tiempo influye en los tipos de preguntas científicas que los paleontólogos pueden abordar. Algunas capas fósiles conservan instantáneas de ecosistemas, similares a las ruinas de Pompeya, donde el entierro rápido conserva un momento en el tiempo. Otras capas se asemejan a cementerios prehistóricos, donde los restos se acumulan gradualmente a lo largo de los siglos.
Según el estudio, un elemento clave es la durabilidad del material orgánico. La mayoría de los organismos se descomponen o son consumidos por carroñeros antes de convertirse en fósiles, lo que significa que el registro fósil se compone en gran medida de partes duras como conchas y huesos. Incluso estos materiales pueden degradarse si no se conservan rápidamente. La tasa de sedimentación también juega un papel crítico. La acumulación de sedimentos varía ampliamente en los océanos y cambia con el tiempo.
Las regiones con sedimentación lenta permiten que los restos se acumulen durante períodos prolongados, aumentando el potencial de mezcla. La productividad biológica también afecta el número de fósiles presentes en un lugar determinado. Una mayor productividad significa que existían más organismos para fosilizarse, lo que resulta en depósitos fósiles más ricos. Sin embargo, esto no significa necesariamente que los fósiles representen un lapso de tiempo más corto, ya que el proceso de mezcla aún puede difuminar la línea de tiempo. La investigación, realizada durante 20 años por un consorcio internacional, tuvo como objetivo identificar el factor más influyente entre estas variables.
Al examinar las tasas de sedimentación y compararlas con la distribución de los fósiles, el equipo llegó a la conclusión de que la velocidad de acumulación de sedimentos es el factor dominante que controla el promedio del tiempo.
El estudio, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, proporciona un marco para evaluar la resolución temporal de los registros fósiles. Los científicos ahora pueden usar las tasas de sedimentación para comprender mejor los intervalos de tiempo representados por las diferentes capas fósiles. Este enfoque debe mejorar las interpretaciones de los ecosistemas pasados y mejorar la precisión de las líneas de tiempo evolutivas derivadas del registro fósil. Los investigadores planean aplicar estos hallazgos a otras regiones y entornos, expandiendo el alcance del estudio. El trabajo futuro puede implicar el refinamiento de modelos que incorporen variables adicionales, como los impactos del cambio climático en los patrones de sedimentación.
El objetivo final es desarrollar métodos más confiables para interpretar el registro fósil y obtener una visión más profunda de la historia biológica de la Tierra.
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