El Papa Francisco ha emitido una fuerte advertencia con respecto a la inteligencia artificial, advirtiendo que podría volverse destructiva si no se controla. Durante una visita a San Marino y Rimini, Italia, pidió a los líderes que actúen con valentía contra la desigualdad y la pobreza, enfatizando la necesidad de un avance tecnológico ético. La visita del Papa a San Marino, un pequeño país rodeado por Italia con una población de alrededor de 33,000, marcó su última parada en una serie de breves visitas pastorales cerca de su base. Se reunió con las autoridades locales y visitó una basílica local, destacando el valor de las naciones pequeñas donde los sistemas políticos pueden abordar más directamente las preocupaciones de los ciudadanos.
En Rimini, participó en una tradicional reunión católica que reúne fe, cultura y política, atrayendo a miles de participantes cada agosto. Este evento, que continúa hasta el miércoles, cuenta con figuras destacadas como el Patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y dos viceministros del gobierno italiano, Antonio Tajani, el ministro de Relaciones Exteriores, y Matteo Salvini, el ministro de Transporte. "Reiteró las advertencias sobre los peligros de la inteligencia artificial, pidiendo a las personas que guíen su progreso de manera responsable.
"No seamos solo aquellos que no sienten la quema del exceso y la desesperación; seamos aquellos que sueñan y visualizan", animó, según una declaración publicada por la agencia de noticias francesa AFP. Su mensaje enfatizó la importancia del liderazgo visionario en la configuración del futuro de la tecnología. La reunión en Rimini también incluyó elementos culturales, como una exposición dedicada a San Agustín, un influyente teólogo cristiano del siglo V cuyas enseñanzas sentaron las bases de la Orden Agustiniana, a la que pertenece el propio Papa. En la catedral de la ciudad, se reunirá con los enfermos y los pobres, y más tarde en la noche, planea distribuir máscaras en la orilla de la ciudad.
Antes de visitar Rimini, el Papa pasó un tiempo en San Marino, donde elogió la resiliencia y la directitud de la gobernanza en los estados pequeños. Sus comentarios reflejaron una preocupación más amplia sobre cómo las estructuras de poder contribuyen a la desigualdad, la guerra y los desastres ambientales. Al instar a los líderes a enfrentar estos problemas de frente, enfatizó la importancia de la responsabilidad moral tanto en las esferas religiosas como seculares. A medida que el Papa continúa su itinerario, el enfoque sigue siendo promover la justicia social y la innovación ética.
Si bien el impacto inmediato de sus declaraciones aún no se ha realizado completamente, subrayan el creciente reconocimiento de los riesgos potenciales de la IA y la necesidad de una supervisión cuidadosa.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor