Un juez militar ha dictaminado que la confesión proporcionada por Khalid Sheikh Mohammed, el presunto cerebro detrás de los ataques del 11 de septiembre, no puede ser utilizada en su juicio debido a preocupaciones sobre su voluntariedad. La confesión fue dada a los agentes del FBI hace casi 20 años, mientras Mohammed estaba detenido en la Bahía de Guantánamo. El juez determinó que el temor de Mohammed de maltrato severo durante los interrogatorios previos de la CIA, incluyendo el ahogamiento, probablemente influyó en su decisión de confesar. Además, Mohammed no fue informado de su derecho a permanecer en silencio o consultar con un abogado antes de hablar con el FBI. Este fallo complica los esfuerzos del gobierno de los EE.UU. para procesar a Mohammed, que permanece bajo custodia en la Bahía de Guantánamo. La fiscalía está considerando si apelar la decisión.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto el fallo del juez contra el uso de la confesión como las perspectivas de la acusación y los agentes retirados del FBI. No favorece a un lado sobre el otro y proporciona información equilibrada sobre los argumentos e implicaciones legales.



