Bosnia-Herzegovina anunció la retirada de parte de su personal diplomático de Belgrado tras el funeral con honores militares del excomandante de las fuerzas serbobosnias Ratko Mladic, condenado por genocidio y crímenes de guerra. El ministro de Exteriores, Elmedin Konakovic, indicó que retirará a todos los funcionarios posibles sin necesidad de autorización, aunque el embajador y el cónsul permanecerán en sus puestos debido a requisitos institucionales. Mladic, considerado un héroe en la República Srpska, fue enterrado en Belgrado con participación de altas autoridades serbias. La Oficina del Alto Representante advirtió sobre el daño causado por glorificar a criminales de guerra. El ministro croata Gordan Radlic Grman criticó esta exaltación como incompatible con los valores de la UE.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión de retirar a los diplomáticos como una postura de principio en contra de honrar a los criminales de guerra, alineándose con la condena internacional de las acciones de Mladic.



