Ratko Mladić, condenado a cadena perpetua por genocidio en Srebrenica y otros crímenes de guerra en Bosnia y Herzegovina, fue capturado en Belgrado. Durante el juicio, fue honrado con honores militares, y el público lo calificó de héroe.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el entierro de Ratko Mladić como un evento respetuoso y solemne, enfatizando la participación de su familia y el tributo emocional de los asistentes.



