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El autor de esta columna analiza los efectos de los congelamientos tarifarios y las deudas acumuladas en el sistema eléctrico, cuestionando las fórmulas que evalúa el Gobierno para enfrentar los saldos pendientes con las distribuidoras. Sostiene que el debate no debe centrarse solo en cómo financiar esos montos, sino también en garantizar que los ciudadanos conozcan cuánto deben, cómo se calculan esos cobros y quiénes se benefician de las decisiones regulatorias. Concluye que, «por tanto, hago el llamado a quienes les toque legislar, independientemente de cuál sea el proyecto que presente el Ejecutivo, que lo mínimo es que soliciten transparencia. Al final, todo lo que pasa con la ‘cuenta de la luz’, donde el ciudadano no tiene nada que hacer, se hace todo con tu plata».
Imagen de portada: Hans Scott / Agencia Uno
Hace tres años y medio publiqué la columna “ La caja negra de las tarifas eléctricas ” por este medio, donde intentaba explicar qué pagamos cuando pagamos la “cuenta de la luz”, denunciar alzas no comunicadas en la tarifa eléctrica para ese primer semestre del año 2023, ni por nuestras instituciones públicas ni por ningún medio de comunicación, y hacer la reflexión de que el Ministerio de Energía debiera explicar cómo funciona el mercado eléctrico, y en particular la tarifa eléctrica, permitiendo “que la ciudadanía vea al Ministerio de Energía, como una institución que trabaja por mejorar la calidad de vida de las personas, y no como un ente técnico ocupado de temas lejanos que casi nadie entiende.”
Han pasado muchas cuentas bajo el puente desde el año 2023; se descongeló la tarifa eléctrica, llevando el costo de la electricidad a su valor real, además se implementó un plan de pago para saldar la deuda con las generadoras que provocó el congelamiento, a través de la aplicación de un cargo extra “la cuenta”, produciendo por ambos motivos alzas que en promedio llegaron a un 70%, todo esto por la aplicación de la Ley de Estabilización Tarifaria en el año 2024. Dicha ley, que fue legislada por el exministro Diego Pardow ocultando información clave sobre las alzas a los legisladores -cuestión que también expuse en la columna “ La Ley de Estabilización Tarifaria no cumplirá su promesa ”- fue muy celebrada por los gremios de la Generación eléctrica. De hecho, en la cena de aniversario del año 2024 del gremio de las Energías Renovables, ACERA, su presidente Sergio del Campo “reconoció al ministro de Energía y su equipo por ‘su visión y liderazgo’ para avanzar hacia la normalización de las tarifas reguladas ”, para luego criticar el modelo de ampliación del subsidio eléctrico, según consignó El Diario Financiero en octubre de dicho año.
En resumen, entre junio del 2024 y diciembre del 2025, fechas donde se aplicaron alzas producto del diseño de la Ley de Estabilización Tarifaria, la ciudadanía sufrió fuertes alzas, impactando su bolsillo de manera importante, mientras las generadoras, conformes, normalizaron sus flujos de caja. A continuación, comparto gráfico de variación de tarifa eléctrica residencial para las principales ciudades de Chile.
APRENDIZAJE DEL DESCONGELAMIENTO
Si bien la deuda con las generadoras ya está resuelta; existe un plan de pago establecido por ley, ahora podemos mirar en retrospectiva y obtener algunos aprendizajes.
Lo primero, es que aprendimos que congelar la tarifa, y con ello una deuda, conlleva la generación de intereses, que obviamente termina pagando la ciudadanía . Luego del congelamiento, la deuda con las generadoras llegó a 6.478 millones de dólares, de los cuales 1.860 millones son intereses ( fuente: CNE, revisar acá ). O sea que casi un tercio de la deuda son solo intereses, que obviamente encarecen el cargo extra pagado en la “cuenta de la luz”.
Además, también aprendimos que sobre esos intereses se nos cobran impuestos, que encarecen aún más las tarifas. De hecho, es hasta irrisorio, pues el Estado primero nos congeló la tarifa, luego nos la descongeló, provocando un alza, además nos incorporó un cargo extra para pagar una deuda, deuda inflada por intereses, y sobre esos intereses que el propio Estado nos propició, nos cobra impuestos . “Negocio redondo para el Estado” se diría en términos populares, al final, endeudar a la ciudadanía solo hace que el Estado recaude más dinero, dinero que obviamente sale del bolsillo de cada usuario de electricidad, o sea, todos nosotros.
Al final, siendo positivo, estos dolorosos aprendizajes nos sirven mucho hoy en día, ya que producto del descongelamiento, aún nos queda una deuda que saldar, pero ahora con las distribuidoras.
DEUDA CON LAS DISTRIBUIDORAS
La ley de estabilización tarifaria se publicó un día 30 de abril del 2024, y el 31 de mayo la Comisión Nacional de Energía publicó el decreto que actualizó las tarifas en su componente de distribución con 42 meses de retraso. Este punto es relevante, puesto que la deuda con las distribuidoras hubiese sido exactamente la misma, con o sin leyes de congelam…
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