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La expansión inmobiliaria, la contaminación y la falta de protección legal tendrían en riesgo uno de los últimos pulmones del litoral samario.
El desarrollo urbano están acabando con dos importantes humedales de la ciudad. Foto: Cortesía
18.06.2026 15:40 Actualizado: 18.06.2026 15:40
Entre edificios de lujo, proyectos turísticos y una ciudad que sigue creciendo hacia el sur, sobreviven dos pequeños cuerpos de agua que para muchos pasan desapercibidos. Sin embargo, para los científicos representan uno de los ecosistemas más valiosos de Santa Marta y uno de los más amenazados .
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Los humedales costeros de Playa Dormida , ubicados en el sector de Bello Horizonte, a pocos minutos del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, están atrapados entre la presión del desarrollo urbano y la ausencia de herramientas efectivas que garanticen su protección .
La advertencia quedó plasmada en una investigación liderada por la Universidad del Magdalena que revela un panorama preocupante : contaminación, deterioro ambiental, erosión costera y una creciente presión urbanística sobre ecosistemas que cumplen funciones esenciales para la biodiversidad y la mitigación del cambio climático .
"La ampliación urbanística es el principal problema . Existen intentos de construir sobre estos ecosistemas e incluso de hacerlos desaparecer ", advierte el biólogo y profesor universitario César Tamaris Turizo, director de la investigación.
Un tesoro natural rodeado de cemento
Aunque ocupan áreas relativamente pequeñas, los humedales de Playa Dormida cumplen una función desproporcionadamente importante para el equilibrio ambiental de la zona.
Los resultados fueron enviados a la autoridad ambiental para que se tomen medidas. Foto: Cortesía
Son refugio para aves migratorias que recorren miles de kilómetros por el continente, albergan peces, anfibios, reptiles y especies vegetales adaptadas a las condiciones costeras. Además, funcionan como barreras naturales frente a la erosión y ayudan a regular procesos ecológicos fundamentales .
Dentro de los hallazgos más relevantes del estudio aparece la presencia de manglares y de un colibrí endémico del Magdalena , una especie que únicamente habita en esta región del país.
"Los humedales son reservorios de biodiversidad . Mantienen fauna y flora que cumplen servicios ecológicos fundamentales para la regulación de los ecosistemas ", explica Tamaris.
La importancia de estos espacios va más allá de la conservación de especies. Los investigadores destacan que los manglares presentes en la zona actúan como sumideros de carbono azul , con capacidad para capturar y almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono , uno de los principales gases responsables del calentamiento global .
En un contexto donde Colombia enfrenta fenómenos cada vez más intensos asociados al cambio climático , los científicos detallan que estos ecosistemas representan una defensa natural que tarda décadas en formarse y apenas horas en destruirse .
Las señales de alarma
El trabajo de investigación también encontró evidencias de deterioro ambiental que preocupan a los expertos .
Científicos de la Universidad del Magdalena detectaron las afectaciones al ecosistema. Foto: Cortesía
Los análisis de calidad del agua revelaron concentraciones elevadas de nitratos , un indicador asociado a vertimientos y contaminación de origen humano .
A esto se suma la disposición inadecuada de residuos sólidos , la extracción de recursos naturales y la pérdida progresiva de cobertura vegetal .
"La calidad del agua mostró condiciones preocupantes . Encontramos niveles que evidencian contaminación por vertimientos cercanos ", señala el investigador.
La erosión costera agrava aún más la situación . Con menos vegetación para proteger el suelo y una presión constante sobre el territorio, los humedales se vuelven más vulnerables a la degradación .
Una comunidad que siente que pelea sola
Durante el desarrollo de la investigación también fueron escuchadas las comunidades vecinas .
El desarrollo urbano están acabando con dos importantes humedales de la ciudad. Foto: Cortesía
Los habitantes identificaron problemas ambientales , propusieron soluciones y coincidieron en una preocupación común: la sensación de estar enfrentando fuerzas económicas mucho más grandes que ellos.
Entre las propuestas planteadas aparecen el cerramiento de áreas sensibles , la instalación de puntos ecológicos y una mayor presencia de las autoridades ambientales para vigilar y recuperar los ecosistemas .
Sin embargo, muchos reconocen que resulta difícil competir contra el avance de los grandes desarrollos inmobiliarios que continúan llegando a la zona.
La expansión urbana hacia el corredor de Bello Horizonte se ha convertido en uno de los motores económicos más importantes de Santa Marta durante los últimos años. Nuevos complejos residenciales, hoteles y proyectos turísticos han transformado rápidamente el paisaje .
El problema, según advierten los investigadores, es que e…
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