Tras el reciente fracaso del importante proyecto FCAS , considerado el buque insignia europeo en el sector de la defensa, la industria armamentística alemana, liderada por una filial del consorcio Airbus, quiere desarrollar ahora su propio avión de combate de sexta generación.
La alianza de ocho empresas encabezada por Airbus Defence and Space , la división de defensa del fabricante aeronáutico Airbus, busca “aprovechar el vacío que se ha creado”, según se afirma en un borrador de la iniciativa al que han tenido acceso diversos medios, entre ellos la publicación alemana Der Spiegel . El grupo se denomina Team Gen 6 y, a principios de semana, informó en una carta dirigida al canciller alemán, Friedrich Merz, y al ministro de Defensa, Boris Pistorius, sobre su intención de desarrollar conjuntamente un avión de combate de sexta generación.
Las ideas apuntan a construir un avión de combate menos complejo que el concebido en el marco del FCAS (Future Combat Air System, por sus siglas en inglés). “No queremos desarrollar una copia alemana del FCAS”, afirman desde la alianza. Las empresas exigen al Gobierno alemán una decisión política y compromisos de financiación. “Nuestra industria posee la experiencia necesaria para liderar un programa de este tipo en un marco europeo o internacional, o para desempeñar un papel sustancial en su configuración”, reza el documento filtrado también por el Financial Times. “La participación de la industria aeroespacial alemana debería corresponder a la contribución financiera de Alemania, tanto en términos de calidad como de cantidad”, añade.
Además de Airbus Defence and Space, la alianza estará formada por la empresa europea MBDA y las alemanas Hensoldt, Diehl Defence, Liebherr, MTU Aero Engines, Rohde & Schwarz y Autopflug. Según las informaciones adelantadas, la fuerza impulsora detrás de esta iniciativa es Michael Schöllhorn, el director alemán de Airbus Defence and Space, con sede en la localidad bávara de Taufkirchen. Asimismo, se pretende conseguir la colaboración del grupo sueco de armamento Saab.
Los planes no están aún muy avanzados. De momento, está previsto que las ocho empresas presenten la constitución oficial de la alianza, presumiblemente este jueves, en el marco del Salón Aeronáutico Internacional (ILA), que fue inaugurado este miércoles en Berlín .
Durante su discurso inaugural, Merz se abstuvo de hablar de esta alianza o de decir nada sobre los siguientes pasos, a pesar de que poco antes, Michael Schöllhorn le había exigido una declaración clara sobre qué seguiría a este fracaso del FCAS. Se limitó a hablar del fin del proyecto conjunto de aviones de combate con Francia y España, dado a conocer el pasado lunes, aunque señaló que se continuará con los demás proyectos del FCAS como el desarrollo de un sistema de nube de combate y de drones. La decisión de abandonar el proyecto de 100.000 millones de euros, en el que participaba España a través de Indra , se debió a una agria disputa industrial entre Dassault Aviation, fabricante del avión francés Rafale, y la división de defensa de Airbus, con sede en Alemania.
“No logramos ponernos de acuerdo”, declaró el canciller alemán ante la prensa en la ILA. “Por ello, el presidente Macron y yo acordamos el pasado viernes no seguir adelante con la construcción de un avión de combate conjunto”. Con esto, se pone fin a un “bloqueo que se prolongaba desde hacía años”, pero también se abren “nuevas posibilidades para que la industria siga avanzando por otras vías en la construcción de aviones de combate modernos”.
En la misma línea se mantuvieron los portavoces del Gobierno alemán en conferencia de prensa. “Simplemente hemos tomado ahora una decisión muy racional”, declaró Steffen Meyer, viceportavoz del Ejecutivo. “Permítanme describirlo así: cuando se cierra una puerta, a menudo se abren otras, y ahora vamos a deliberar internamente en el Gobierno, pero también con nuestros socios en Francia, y en el contexto europeo, sin duda también con la industria , sobre el camino que debemos seguir en este sentido. Esto tiene una alta prioridad y somos optimistas en cuanto a que llegaremos a dar nuevos pasos y a tomar decisiones en el futuro”. Asimismo, reconoció que Alemania está interesada en “soluciones europeas”, pero se negó a comentar propuestas concretas que se estén teniendo en cuenta.
Pistorius ya declaró el pasado martes que todas las opciones están sobre la mesa, incluida la de esta alianza de empresas alemanas lideradas por Airbus. “Queremos mantener la alta tecnología también en Alemania, así como los conocimientos técnicos, también durante las próximas décadas. E, independientemente de cómo sea la estructura futura —y se ha subrayado que una solución europea es una de las opciones—, naturalmente queremos que la industria aeroespacial alemana participe en esto y tenga un papel importante”, explicó el portavoz de Defensa, Mitko Müller.
Read the full article at El País →