A finales de julio de 2026, aproximadamente 70,000 migrantes cruzaron de Marruecos hacia el territorio norteafricano de Ceuta, en España, provocando una alerta migratoria en toda Europa. Mientras que la mayoría regresó rápidamente a Marruecos, miles permanecieron en Ceuta, lo que generó preocupaciones sobre la seguridad y el saneamiento entre los residentes. El primer ministro español, Pedro Sánchez, declaró que la situación aún estaba bajo investigación y acusó a los grupos de "ultra derecha" y actores externos, incluidos los vinculados a Rusia e Israel, de difundir desinformación sobre la crisis.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la crisis migratoria como resultado de campañas de desinformación por parte de grupos de "ultra derecha" y actores externos, lo que implica un esfuerzo coordinado contra España y Europa.




