El primer ministro español, Pedro Sánchez, acusó a Rusia e Israel de difundir desinformación sobre la reciente afluencia de migrantes a Ceuta, un enclave español en el norte de África. Citó una investigación del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), afirmando que los rumores y la desinformación se amplificaron a través de redes sociales vinculadas a estos países y un grupo internacional de ultraderecha. Sánchez afirmó que esta desinformación tenía como objetivo criticar la postura de España sobre los conflictos en Ucrania y el Medio Oriente. Negió cualquier participación de las autoridades marroquíes en la facilitación del aumento de migrantes, y señaló que ningún servicio de inteligencia cooperante sugirió dicha participación. Según las autoridades españolas, la mayoría de los aproximadamente 70,000 migrantes que ingresaron a Ceuta han sido repatriados a Marruecos, aunque las estimaciones de los migrantes restantes varían entre 3,500 y 10,000.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la perspectiva del primer ministro izquierdista de España, que acusa directamente a Rusia e Israel de difundir desinformación contra España y Europa.



