El primer ministro español, Pedro Sánchez, acusó a Rusia e Israel de difundir desinformación relacionada con la afluencia masiva de migrantes al enclave español de Ceuta el mes pasado. Citó un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), afirmando que ambos países utilizaron la crisis para criticar la postura de España sobre las guerras en Ucrania y Oriente Medio. Sánchez afirmó que las falsas narrativas difundidas en las plataformas de redes sociales vinculadas a Rusia e Israel sugerían que España no podía devolver a Marruecos a las personas que llegaron por mar. Enfatizó que no había evidencia que vinculara a las autoridades marroquíes a la crisis migratoria y declaró que resolver la situación requiere cooperación con Marruecos en lugar de fomentar la desconfianza. España planea asignar 168 millones de euros adicionales para impulsar la economía de Ceuta, equivalente al 8% de su PIB. Más de 72,000 personas ingresaron ilegalmente a Ceuta desde Marruecos el mes pasado, aunque la mayoría han regresado, dejando entre 8,000 y 5,000 migrantes, muchos de los cuales viven en las calles.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la crisis migratoria en Ceuta como exacerbada por campañas de desinformación de Rusia e Israel, que se presentan como que tienen motivos ocultos vinculados a conflictos geopolíticos.




