El primer ministro español, Pedro Sánchez, acusó a Rusia e Israel de difundir desinformación sobre la crisis migratoria en Ceuta, un enclave norteafricano de España. La crisis vio a más de 72,000 migrantes tratando de cruzar a España desde Marruecos, lo que resultó en al menos 96 muertes. Sánchez citó la investigación del servicio exterior de la Unión Europea, EEAS, afirmando que ambas naciones utilizaron la situación para criticar al gobierno español, particularmente por su postura sobre Ucrania y Oriente Medio. El incidente ha provocado temores de un segundo aumento en los cruces de migrantes, alimentado por publicaciones falsas en las redes sociales. La Liga Antidifamación (ADL) informó que las teorías de conspiración antisemitas, culpando a Israel y a los judíos por orquestar la crisis migratoria, inundaron plataformas de redes sociales como X (anteriormente Twitter), llegando a millones de usuarios.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la crisis como una campaña de desinformación deliberada orquestada por Rusia e Israel, que se alinea con las narrativas a menudo asociadas con perspectivas de izquierda que enfatizan la manipulación geopolítica y el antisemitismo.

