El artículo analiza la decisión del presidente Sebastián Kast de establecer una nueva comisión asesora destinada a modernizar el estado chileno. Se señala que esta iniciativa se asemeja a los esfuerzos anteriores desde el regreso a la democracia, que incluyó evaluaciones, incentivos, iniciativas de transparencia y transformación digital. Sin embargo, el enfoque actual es reducir el tamaño del estado a través de recortes presupuestarios, agencias y reducciones de personal. El autor argumenta que, si bien la reducción de ministerios puede ser políticamente legítima, no necesariamente conduce a una mejor gobernanza.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el impulso del gobierno para la reestructuración estatal como un enfoque defectuoso que corre el riesgo de empeorar los problemas de gobernanza.




