En una visita al Congreso Nacional, el ministro de Seguridad chileno, Martín Arrau (republicano), logró dos avances legislativos bajo la Agenda contra la Organización del Crimen y el Terrorismo (ACOT). El proyecto de ley que aumenta las sanciones por delitos contra la policía fue aprobado por la Cámara, y otra iniciativa para modernizar la carrera de los Carabineros avanzada en el Comité de Seguridad del Senado. Sin embargo, el núcleo de esta agenda, la reforma constitucional que fortalece las medidas de seguridad, sigue estancada. Esta propuesta presidencial tiene como objetivo enmendar la Constitución para establecer la seguridad pública como un deber estatal, crear un registro de organizaciones criminales, restringir los beneficios fiscales para los infractores condenados e introducir un nuevo Estado de Excepción Constitucional para la Seguridad Pública.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión equilibrada de la voluntad de los ministros de considerar propuestas alternativas de otros legisladores de derecha, manteniendo al mismo tiempo la postura del gobierno sobre la reforma constitucional.





