El artículo informa sobre el presidente Daniel Ortega de Nicaragua consolidando su poder a través de una reforma constitucional que prohíbe a los grupos de oposición considerados "traidores" por el régimen autoritario participar en las elecciones. La Asamblea Nacional extendió el mandato presidencial de Ortega por un año, elevando su mandato total a siete años con posibilidades ilimitadas de reelección. Antes de su reelección en 2021, Ortega había arrestado a todos los candidatos opositores, expulsado a cientos de críticos y los envió al extranjero.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del presidente Daniel Ortega como parte de un patrón más amplio de consolidación autoritaria, haciendo hincapié en la supresión de la oposición y la erosión de los procesos democráticos.





