El 18 de septiembre de 2026, Cuba experimentó su octavo apagón nacional del año, según las autoridades, que confirmaron un cierre completo del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). El Ministerio de Energía y Minas cubano informó que se habían iniciado protocolos de recuperación. La Embajada de los Estados Unidos en La Habana confirmó el apagón, señalando que la causa estaba siendo investigada por los medios estatales cubanos y destacando la creciente inestabilidad de la red eléctrica de Cuba. Los apagones se han vuelto más frecuentes y prolongados desde enero de 2026, exacerbados por las restricciones estadounidenses a las compras de petróleo. Estos apagones han afectado el suministro de agua y los servicios de telefonía móvil e internet en todo el país. Los informes indican que Cuba requiere más de 100,000 barriles diarios de petróleo pero produce solo alrededor de 40,000 barriles a nivel nacional.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo se centra en un tema políticamente sensible que involucra a la crisis energética de Cuba, que ha sido influenciada por las políticas de EE.UU. Mientras que el contenido presenta información objetiva, el marco enfatiza el impacto de las sanciones de EE.UU. y destaca la vulnerabilidad de la infraestructura de Cuba, alineándola



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