Durante 2020, un ruso llamado Nikita Krasnov compró USDT por valor de $1.16 millones. Cuatro años más tarde, fue sancionado por las autoridades estadounidenses por su participación en un esquema de evasión de sanciones dirigido a las élites rusas. Este caso destaca preocupaciones más amplias sobre los procesos de investigación de clientes de Tether, ya que el token USDT de la compañía ha sido vinculado a actividades financieras ilícitas. A pesar de las afirmaciones del CEO de Tether, Paolo Ardoino, de que la empresa lleva a cabo una diligencia debida exhaustiva similar a las "instituciones financieras sofisticadas", los documentos internos obtenidos por el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ) revelan que Tether vendió grandes sumas de USDT a entidades asociadas posteriormente con delitos financieros. Estos incluyen compañías ficticias con sede en jurisdicciones offshore y organizaciones vinculadas a los ciberdelincuentes norcoreanos y el cártel de Sinaloa. Los expertos enfatizan que la investigación efectiva de los grandes flujos de clientes requiere comprender los orígenes de la actividad financiera sospechosa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de Tether en una luz crítica, destacando posibles fallas regulatorias y vinculando a la compañía a redes globales de delitos financieros.






