Lo atípico de la formación de Jonathan Kennedy es, en cierta medida, típico. Es decir, propio de un profesional inglés que ha acompañado con estudios -y oportunidades- las preguntas que su entusiasta curiosidad le ha puesto en el camino. Su formación y trabajo lo llevado desde la sociología a la economía política y desde la antropología a la salud pública. Hoy es Profesor de Política y Salud Global en la Queen Mary University of London, y al mirar desde ese lugar al resto del mundo -y su propio recorrido interdisciplinario- ha hecho descubrimientos y establecido relaciones sorprendentes. Su trabajo ha abordado desde la relación entre el populismo y la desconfianza en las vacunas, hasta cómo los bombardeos en Yemen desencadenaron el peor brote de cólera del siglo XXI.
En 2023 publicó Patogénesis: Una historia del mundo en ocho plagas , un libro que animó buenos debates en el área de la divulgación histórica y científica a nivel global. Su argumento: no fueron los humanos los protagonistas de la historia, sino los microbios. La viruela, la malaria, la peste bubónica y otras enfermedades infecciosas no fueron meros accidentes en el camino de la civilización, sino sus verdaderos arquitectos.
Patogénesis , su debut literario, fue Libro de la Semana en BBC Radio 4, Libro de Ciencia del Año del Sunday Times , y un bestseller nacional en Estados Unidos. “Llevo enseñando este tipo de cosas por bastante tiempo, ya que mi formación es de historiador y sociólogo, pero terminé dando clases en una facultad de medicina en Londres”, comenta Kennedy sobre el origen de su investigación. “Hice mi doctorado en sociología, concretamente en sociología histórica, en Cambridge. Y durante la pandemia del COVID me preguntaba: ¿cómo demonios ha pasado esto? En las facultades de medicina nos enseñan lo brillante que es la medicina y cómo hemos vencido a la mayoría de las grandes amenazas para la salud. Y de repente, este pequeño virus ha causado un caos absoluto. La economía mundial se está hundiendo, todo el mundo está confinado, ¿cómo ha pasado esto? Empecé a pensar en otros ejemplos donde las enfermedades infecciosas habían jugado un papel importante en la historia. Pensé en la Revolución Industrial, en el capitalismo, y también en Roma y Grecia, pero ahí se quedó mi conocimiento, y decidí investigar más hacia el pasado. Al principio, pensé que sería algo así como un artículo de 1000 palabras para un periódico, pero nunca logré escribirlo. En cambio, sí logré escribir el libro”, recuerda.
Patogénesis ha sido comparado con la obra de otros autores, como Sapiens de Yuval Harari o con Plagas y pueblos de William McNeil. Pero es inevitable pensar también en Yo contengo multitudes , de Ed Yong, en el sentido de que da cuenta del enorme mundo de microorganismos en nuestro interior y su trascendencia…
Es un punto muy interesante. Leí su libro antes de escribir mi propuesta. Pienso que mi libro intenta hacer algo similar, pero desde una perspectiva histórica y sociológica. Él intenta demostrar, desde una perspectiva científica, que las bacterias y los virus son mucho más de lo que creemos. Lo que yo intento es demostrar que las bacterias y los virus han desempeñado un papel fundamental en nuestra historia. En algunas de las transiciones más importantes, solemos pensar que se deben simplemente a nuestra inteligencia humana, pero en realidad, los virus han sido protagonistas principales de la Historia.
Tu libro también da cuenta de tu propia interdisciplina en tu formación.
Sí, creo que tengo dificultades en la academia británica porque hay un incentivo real para centrarse en cosas cada vez más específicas. Para mí fue liberador. Antes de hacer esto, estaba trabajando en la reticencia a las vacunas, lo cual es interesante, pero es un tema muy específico. Y no podía imaginarme pasar los próximos 20 años haciendo eso. Entonces, escribir el libro fue casi como una lección de vida. Fue como volver a aprender sobre el mundo y asombrarme cada vez.
¿Cómo has enfrentado las críticas de quienes te acusan de querer reescribir la historia? ¿Crees que es posible que trabajos como este puedan relacionarse de manera más dialéctica con el relato oficial y aportar en ese sentido al debate?
Totalmente, es una muy buena manera de decirlo. Durante los últimos 2500 años, desde Heródoto, cuando los humanos han pensado en la historia, tienden a hacerlo desde la perspectiva de los seres humanos y sus acciones. Y durante mucho tiempo la Historia fue la historia de grandes hombres, a veces también de grandes mujeres. Pero en los últimos cien años, nos hemos centrado más en la historia desde abajo. Es decir, en comprender el papel que las clases sociales y la lucha de clases han desempeñado en la historia. Esa es una perspectiva diferente. Y yo quería añadir otra perspectiva, la de una bacteria o un virus, desde el punto de vista de un microbio. Y sí, claro, cuando uno mira la historia de esa manera, se centra en cosas particulares y pierde de vista otras, sobre todo…
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