Tras una afluencia masiva de migrantes al enclave español de Ceuta, en el norte de África, a finales de julio, las autoridades reportaron 23 agresiones sexuales, nueve de las cuales fueron contra niños, casi un incidente por día. La fiscal en jefe de Ceuta, Silvia Rojas, declaró que el aumento de la migración condujo a un aumento exponencial de tales delitos. Muchas víctimas no reportaron los ataques debido al miedo o su precaria situación en Ceuta. Aproximadamente 5.000 migrantes permanecen en Ceuta, incluidos entre 1.400 y 1.600 niños. La Asociación Española de Epidemiología destacó que la crisis ha expuesto desafíos en la identificación y el tratamiento de la violencia contra las mujeres migrantes y menores. El Ministerio de Economía aprobó un paquete de ayuda de varios millones de euros para proporcionar servicios y cubrir los costos de cuidado infantil. Rojas enfatizó que Ceuta no puede manejar estas circunstancias por sí sola y explicó que, según las disposiciones del decreto, desde 2025, los menores podrían ser reubicados en toda España para una protección básica adecuada de cada niño.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca los problemas sistémicos relacionados con la gestión de la migración, la violencia de género y la insuficiencia de los recursos locales, haciendo hincapié en la necesidad de una intervención nacional y destacando las vulnerabilidades de los niños migrantes.





