Las estaciones de televisión y radio estatales de Hungría, que anteriormente estaban cerca del ex primer ministro Viktor Orbán, han suspendido sus operaciones según el primer ministro Péter Magyár. Magyár describió esto como "un día histórico" que marca el final de las transmisiones de propaganda en plataformas de medios de propiedad pública. La principal emisora estatal, M1, mostró una pantalla negra con una disculpa que decía: "Los medios de comunicación públicos no deben mentir. Lamentamos haberlo hecho durante tanto tiempo". Los medios estatales ahora se someterán a reformas para garantizar la independencia y la credibilidad, con el programa de noticias temporalmente suspendido. Tanto los sitios web como la estación de radio Kossuth mostraron una pantalla negra, mientras que el grupo de medios estatales MTVA declaró que M1 reanudaría la transmisión sin programas de noticias más tarde en la noche.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la suspensión de los medios estatales como un paso necesario para eliminar la propaganda y restaurar la credibilidad, alineándose con los valores progresistas de transparencia y rendición de cuentas.





