El camino al corazón de Trump pasa por Israel, según los recientes acontecimientos en América Latina, donde varias naciones que alguna vez fueron críticas con las políticas de Israel en Gaza han invertido el curso para fortalecer los lazos con el estado judío. Este cambio coincide con el surgimiento de gobiernos de derecha en la región, muchos de los cuales han buscado una alineación más cercana con la administración Trump, que históricamente ha apoyado la posición de Israel en el conflicto israelí-palestino. Hace dos años, los líderes latinoamericanos estaban entre los críticos más duros de las operaciones militares de Israel en Gaza.
El presidente colombiano Gustavo Petro fue el primer líder mundial en calificar las acciones de Israel como "genocidio", mientras que Chile y Honduras retiraron a sus embajadores de Tel Aviv.
La intervención militar condujo a la destitución del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero. Mientras tanto, el recién elegido presidente de derecha de Colombia, Abelardo de la Espriella, reconoció rápidamente la reivindicación de soberanía de Israel sobre los Altos del Golán ocupados, una postura que anteriormente solo ocupaban los Estados Unidos. Chile y Honduras también reanudaron sus embajadas en Tel Aviv y Jerusalén, respectivamente, poniendo fin a un período de distanciamiento diplomático que comenzó a fines de 2023. Los analistas sugieren que estos cambios están impulsados por consideraciones estratégicas destinadas a asegurar el apoyo de la administración Trump.
Tawil Kuri explica que este movimiento representa un retorno a una línea de base de larga data en lugar de una salida radical. Del mismo modo, el cambio de Colombia parece estar influenciado por su cooperación histórica de seguridad con Israel, particularmente durante los conflictos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las redes transnacionales de narcotráfico.
Con de la Espriella centrándose en la lucha contra los "narcoterroristas", el país probablemente busca una colaboración renovada con Israel y los Estados Unidos. David Smilde, un estudioso de la política latinoamericana, destaca la importancia del cambio de perspectiva de Venezuela. Señala que el conflicto entre Israel y Palestina ha sido una piedra angular de los movimientos antiimperialistas en la región, un principio profundamente arraigado en el legado de Hugo Chávez. El cambio reciente en la postura de Venezuela subraya cómo las ideologías políticas pueden evolucionar, a veces de manera inesperada, en respuesta a la dinámica geopolítica cambiante.
Si bien algunos cambios parecen reflejar ajustes genuinos de políticas, otros parecen servir como gestos calculados para ganar el favor de la administración Trump. Las implicaciones de estos cambios se extienden más allá de la diplomacia, influyendo en las estrategias de seguridad regional y las percepciones internacionales de la política exterior latinoamericana.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor