Este artículo de opinión conmemora el décimo aniversario del laudo arbitral de 2016, que falló a favor de Filipinas en la disputa del Mar Meridional de China. El autor explica que el laudo invalidó las reclamaciones de China de la "línea de nueve puntos" bajo el derecho internacional y estableció que ninguna de las Islas Spratly califica para zonas económicas exclusivas debido a la falta de habitabilidad. El artículo argumenta que Filipinas conserva la soberanía sobre su Zona Económica Exclusiva de 200 millas náuticas en el Mar de Filipinas Occidental. El autor critica la declaración pública del ex presidente Rodrigo Duterte de 2017 de que estaba "aparta" el laudo arbitral, argumentando que tal declaración podría abandonar legalmente el fallo. El Departamento de Relaciones Exteriores corrigió rápidamente la interpretación errónea, aclarando que Duterte tenía la intención de "apagar" el laudo en lugar de abandonarlo temporalmente.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el Premio Arbitral como una victoria legal significativa para Filipinas y critica las declaraciones públicas de Duterte como potencialmente socavando el fallo.






