El gobierno filipino negó las acusaciones de que el juicio de destitución de la vicepresidenta Sara Duterte está motivado políticamente para evitar que se presente en las elecciones presidenciales de 2028. La funcionaria de prensa del Palacio, Claire Castro, enfatizó que el proceso sigue los procedimientos legales y criticó al vicepresidente Duterte por no abordar los cargos en su contra, incluido el mal uso de fondos públicos y las comunicaciones con personas involucradas en asesinatos. El Palacio también hizo referencia a incidentes anteriores que involucraron a la vicepresidenta Duterte, como su altercado de 2011 con un alguacil, para resaltar los presuntos abusos de poder. Mientras tanto, el alcalde de la ciudad de Davao, Sebastian Duterte, su hijo, sugirió que la administración se dirige a los críticos, citando los arrestos del senador Marco Rodanteleta y el ex representante Mike Defensor.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la destitución de la vicepresidenta Sara Duterte como un proceso legal en lugar de una maniobra política, enfatizando el cumplimiento de los procedimientos legales y criticándola por no abordar los cargos.






