Un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Flinders desafía las suposiciones anteriores sobre el tilacino, comúnmente conocido como el tigre de Tasmania. Los investigadores analizaron muestras de cráneo y descubrieron que las mandíbulas del marsupial extinto no eran adecuadas para contener presas grandes como ovejas, sino que estaban adaptadas para someter a animales más pequeños con poderosas mordeduras rápidas. El estudio, publicado en Nature Communications, destaca que la estructura del tilacino era única entre los carnívoros cráneos vivos, con un cráneo de gran tamaño, una larga mandíbula superior y un hocico parecido al de un zorro o un chacal en lugar de un lobo. Estas características sugieren que el tilacino utilizaba un chasquido de alto impacto para cazar presas de tamaño pequeño a mediano como los bandicoots. Los hallazgos contrarrestan las comparaciones históricas con lobos y perros salvajes, revelando el camino evolutivo distintivo del tilacino.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hallazgos científicos sin inclinación ideológica manifiesta. Se centra en la investigación biológica y anatómica, comparando el tilacino con varios depredadores sin favorecer ninguna perspectiva política en particular. El tono sigue siendo objetivo, enfatizando la evidencia empírica sobre la defensa.




