La autoridad de protección de datos de los Países Bajos ha impuesto una multa de 825 millones de euros a Uber, marcando la segunda penalización más grande jamás emitida bajo el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR). La multa se relaciona con el manejo de los conductores por parte de Uber entre 2020 y 2022, durante el cual la compañía presuntamente violó los derechos de los conductores al usar sistemas automatizados para suspender cuentas sin la debida transparencia. Según los informes, Uber empleó algoritmos para decidir automáticamente si suspender las cuentas de los conductores, terminando efectivamente su colaboración con la compañía.
Estas decisiones se tomaron sin informar a los conductores de que el algoritmo operaba de forma autónoma, ni los conductores entendieron cómo se influyeron estas decisiones. Esta falta de transparencia, según la autoridad holandesa, violó las disposiciones del RGPD con respecto al derecho a la explicación y el consentimiento informado. Uber ha defendido sus acciones, afirmando que las suspensiones eran temporales y se aplicaban solo a los conductores que se comportaban de manera inapropiada. Por ejemplo, los conductores que tomaban rutas más largas de lo necesario o aceptaban viajes que no tenían intención de completar podrían enfrentar una breve suspensión de cuenta.
Antes de revocar permanentemente el acceso de un conductor, Uber sostiene que cada caso fue revisado por un humano, asegurando el debido proceso. Sin embargo, la autoridad holandesa descubrió que en algunos casos, los conductores con calificaciones bajas tenían sus cuentas automáticamente bloqueadas por el sistema sin intervención humana. Esta práctica, según el regulador, no proporcionó a los conductores información adecuada sobre las razones detrás de la suspensión o la oportunidad de impugnar la decisión. La multa se calculó en función de los ingresos de Uber durante el período relevante.
Como una empresa con sede en los Países Bajos, Uber cae bajo la jurisdicción de la Autoridad Holandesa de Protección de Datos, a pesar de que las quejas iniciales se originaron en Francia. Las autoridades francesas inicialmente recibieron las quejas de los conductores, pero el caso fue posteriormente transferido a los Países Bajos. El RGPD de la Unión Europea impone requisitos estrictos a las empresas que procesan datos personales, incluida la obligación de garantizar la transparencia y la equidad en la toma de decisiones automatizada. La autoridad holandesa enfatizó que el uso de algoritmos opacos por parte de Uber sin una comunicación clara a los usuarios constituía una grave violación de estos principios.
Los expertos legales han señalado que este fallo establece un precedente para la forma en que los órganos reguladores manejarán los casos que involucran a grandes plataformas tecnológicas. Subraya el creciente escrutinio de las empresas que dependen en gran medida de la automatización y los procesos de toma de decisiones basados en datos. La multa también destaca la creciente voluntad de los reguladores de la UE de imponer sanciones contra las empresas que no respeten los derechos de los usuarios. Se espera que el caso provoque nuevos desafíos legales de Uber, lo que podría conducir a apelaciones o negociaciones sobre la validez de la multa.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado una sentencia en la que declara que la Comisión no ha cumplido con las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 95/46/CE y de la Directiva 95/46/CE, así como con las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 95/46/CE.
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