Una jueza federal en Maryland bloqueó un nuevo intento del ex presidente Donald Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento en los Estados Unidos, otorgando un interdicto preliminar contra una orden ejecutiva que buscaba restringir esta política. La decisión fue tomada por la jueza Deborah L. Boardman, nombrada por el presidente Joe Biden, quien destacó que la Corte Suprema había establecido previamente que los niños son 'ciudadanos al nacer'. La orden ejecutiva buscaba prohibir la ciudadanía automática a niños cuyos padres estaban en los Estados Unidos temporalmente o sin autorización legal, así como aquellos relacionados con entidades consideradas 'enemigos extranjeros'. Esta medida era parte de un esfuerzo continuo de Trump para derogar la normativa que data de 1868 y que garantiza la ciudadanía por nacimiento para quienes nacen en suelo estadounidense. Las familias inmigrantes y las organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes presentaron una demanda colectiva basándose en argumentos que la administración anterior había ampliado y aplicado criterios de información incorrectos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la decisión judicial como una protección de los derechos de los niños nacidos en los EE.UU., enfatizando la importancia de la ciudadanía por nacimiento y criticando las políticas de Trump como restrictivas y basadas en suposiciones erróneas.





