De la levadura no solo crecerá el pan, sino también la pared
Investigadores suecos han desarrollado un nuevo biomaterial, que puede ser 3D-naturado y utilizado para el diseño interior, la degradación en la piel. El material se compone de cera de Pekovska, lesa, algos y otros componentes naturales, que permite la formación de tejidos, hierro similares, que puede ser usado en plástico. Los investigadores han optado por un proceso similar al de la piel, con una capa redonda, donde el queso se desactiva antes de la mezcla. El material tiene ventajas en una fuente renovable con un mínimo de residuos, pero actualmente no está disponible para la piedra de la nariz. Los investigadores han probado plataformas de tamaño 20x50 cm con la posibilidad de adaptar el color, la textura y la textura en prosocial.
Un nuevo material hecho de levadura de panadero, fibras de madera, algas y otros componentes orgánicos ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers, Suecia. La innovación permite la impresión en 3D de elementos interiores ligeros como paneles de pared, particiones y persianas de ventanas. Este avance podría reemplazar algún día los materiales de construcción tradicionales como el plástico y el yeso en los hogares, ofreciendo una alternativa sostenible con propiedades únicas. El equipo de investigación, dirigido por el Dr. Malgorzata Zboinska, creó una sustancia blanda similar a la gelatina, que se puede moldear utilizando impresoras 3D.
El proceso consiste en calentar y desactivar la levadura antes de mezclarla con celulosa de madera, alginato de algas marrones, glicerol de origen vegetal y agua. Estos ingredientes se combinan para formar un hidrogel flexible que se puede imprimir capa por capa a temperatura ambiente. Una vez secado, la estructura resultante conserva su forma manteniendo la flexibilidad y durabilidad. La versatilidad del material se extiende más allá de las aplicaciones estructurales. Sus variadas propiedades de transmisión de luz lo hacen adecuado para elementos decorativos y soluciones de sombreado. Los investigadores ya han producido piezas de prueba de 20 por 50 centímetros, lo que demuestra el potencial para superficies diseñadas a medida.
La textura y el color del material se pueden ajustar a través de modificaciones de la receta, lo que permite una gama de opciones estéticas, desde amarillo pálido hasta marrón profundo, al tiempo que conserva sus orígenes ecológicos. Si bien el material es prometedor para el diseño de interiores, actualmente no es adecuado para paredes portadoras. En su lugar, se prevé como un recurso para componentes funcionales más ligeros dentro de los espacios de vida. La capacidad de imprimir solo donde sea necesario reduce el desperdicio y permite formas complejas con un impacto ambiental mínimo. Esto se alinea con el creciente interés en materiales biológicos y reciclables en arquitectura y construcción.
Mirando hacia el futuro, el proyecto MycoCellular tiene como objetivo desarrollar paneles de pared modulares de este material y probarlos en entornos del mundo real en Gotemburgo para 2029. Si tiene éxito, estos paneles podrían ofrecer beneficios adicionales, como capacidades de autorreparación o funciones de purificación de aire. Sin embargo, se requieren más pruebas para garantizar el rendimiento del material en diferentes condiciones, incluida la humedad, la resistencia al fuego y la estabilidad a largo plazo. Los investigadores enfatizan que la implementación práctica dependerá de abordar los desafíos cotidianos, como la escalabilidad y la rentabilidad.
Sin embargo, el desarrollo marca un paso significativo hacia la integración de materiales biológicos en las prácticas de construcción convencionales. A medida que avanza el campo, la visión de hogares construidos con ingredientes que alguna vez se encontraron en recetas de pan puede volverse cada vez más tangible.
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