El lunes se produjo un apagón en toda la isla de Cuba, que afectó a casi 10 millones de personas, debido a la disminución de las reservas de combustible y el deterioro de la red eléctrica. La Unión Eléctrica estatal informó del apagón, atribuyéndolo a una investigación en curso, mientras que el Ministerio de Energía y Minas declaró que se estaban activando protocolos para restaurar la energía. La escasez de combustible ha persistido desde enero, empeorado por las sanciones de los Estados Unidos, lo que ha llevado a detener el transporte público y cancelar los procedimientos médicos. Los funcionarios señalaron que los microsistemas están operativos para mantener los servicios vitales, pero los residentes expresaron su frustración por los cortes prolongados y la falta de necesidades básicas como alimentos y agua. Cuba depende de las importaciones de petróleo externo, con las recientes entregas de Rusia agotándose rápidamente, y el gobierno ha implementado cortes de energía programados como parte de esfuerzos de racionamiento más amplios.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las causas y efectos del apagón, citando tanto las declaraciones del gobierno como las perspectivas de los ciudadanos.





