Cuba, que una vez fue un importante destino turístico conocido por sus playas del Caribe, su arquitectura colonial y sus calles vibrantes, está experimentando una severa disminución de visitantes, lo que lleva a desafíos económicos generalizados. Según los datos disponibles, Cuba recibió aproximadamente 360,000 turistas extranjeros en los primeros cinco meses de este año, una caída del 58% en comparación con el mismo período del año pasado. En contraste, la vecina República Dominicana atrajo diez veces más huéspedes en solo seis meses. El impacto es particularmente visible en el histórico casco antiguo de La Habana, donde las áreas que una vez estaban bulliciosas ahora parecen casi abandonadas. La disminución del turismo se ve agravada por las nuevas sanciones de los Estados Unidos bajo la administración Trump, que han interrumpido el suministro de combustible y afectado los sistemas de transporte y energía. La escasez de combustible ha llevado a algunas aerolíneas a cancelar vuelos, reduciendo aún más las llegadas de turistas. Además, la presión de las compañías cubanas que trabajan con los operadores de salida de la infraestructura militar del país ha provocado una caída del 58% en comparación con el mismo período del año pasado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre la crisis económica y turística de Cuba, incluyendo datos estadísticos, citas de residentes locales, y explicaciones de factores externos como las sanciones estadounidenses.





