Bélgica está experimentando un aumento significativo en el lavado de dinero a través de sistemas bancarios informales conocidos como "hawala". Desde 2024, las autoridades fiscales han abierto tres veces más casos relacionados con esta práctica en comparación con años anteriores. El aumento de tales actividades destaca las crecientes preocupaciones sobre los flujos financieros ilícitos y los desafíos que enfrentan los reguladores para rastrear estas transacciones no reguladas. Las autoridades probablemente están intensificando los esfuerzos para combatir esta forma de delito financiero, que a menudo implica redes complejas que operan fuera de los marcos bancarios tradicionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos fácticos sobre el aumento de los casos de lavado de dinero sin favorecer abiertamente ninguna postura política en particular, sino que se centra en el problema en sí mismo en lugar de atribuir la culpa o ofrecer comentarios que indicarían una clara inclinación ideológica.




