El jefe Ademola Folarin, líder de la organización Afenifere, con sede en Yoruba, critica a los gobernadores estatales nigerianos por no dar prioridad a abordar la inseguridad en sus regiones. Argumenta que la creación de la Policía Estatal es necesaria e inevitable, citando la estructura federal de gobierno y la ineficiencia de la vigilancia centralizada. Folarin también critica a la red de seguridad occidental, Amotekun, por no cumplir con las expectativas en el suroeste y culpa al gobernador Seyi Makinde del estado de Oyo por buscar la participación de la ONU en la investigación del secuestro en Oriire.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta críticas a los gobernadores estatales por descuidar la seguridad, aboga por la policía descentralizada a través de la Policía Estatal, y desafía la narrativa de la persecución dirigida a los cristianos.


