Un suicida mató a 14 personas e hirió a docenas durante una protesta contra la milicia en Kabal, en el noroeste del valle de Swat, en Pakistán. El ataque ocurrió en una manifestación celebrada fuera de una estación de policía local, donde los asistentes criticaron al gobierno por su incapacidad para abordar el aumento de la violencia militante y proteger a los civiles. Cinco policías estaban entre los muertos. Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del atentado. El presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro Shehbaz Sharif condenaron el ataque, enfatizando su compromiso de combatir el terrorismo. El valle de Swat, históricamente un bastión talibán antes de ser reclamado por las fuerzas paquistaníes en 2009, ha visto un resurgimiento de la actividad militante vinculada a los talibanes paquistaníes (TTP), que se cree que tienen el apoyo del régimen talibán de Afganistán.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico del ataque, incluidas citas de funcionarios e información contextual sobre la historia de la región con la militancia. No exhibe un lenguaje abiertamente sesgado, una fuente unilateral u omisión de perspectivas clave.





