Groenlandia está estableciendo una comisión de verdad y reconciliación para abordar un programa de décadas en el que miles de mujeres y niñas inuit indígenas fueron sometidas a anticonceptivos forzados, incluidos dispositivos intrauterinos (DIU) e inyecciones, a menudo sin su consentimiento o conocimiento. La iniciativa sigue a los hallazgos contradictorios de dos informes de expertos sobre si la práctica constituía genocidio. El programa, que tuvo lugar entre los años sesenta y noventa, supuestamente tenía como objetivo reducir las tasas de natalidad en Groenlandia, entonces un territorio semiautónomo de Dinamarca. Las víctimas han informado de graves complicaciones físicas, incluida la infertilidad, y muchos sienten que la investigación ha sido llevada a cabo por extraños en lugar de representantes inuit.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas, algunos expertos niegan el genocidio, mientras que otros sugieren que el alcance de las violaciones sigue siendo incierto, y destaca las opiniones de las personas afectadas y los actores políticos sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.






