En las décadas de 1960 y 1970, los médicos daneses implantaron espirales anticonceptivas en miles de mujeres y niñas de Groenlandia sin su consentimiento, supuestamente para controlar el crecimiento de la población. Esta práctica ahora ha llevado a un programa de compensación donde las mujeres afectadas podrían recibir hasta aproximadamente 40.000 euros. El Parlamento danés aprobó la iniciativa, que se dirige a las mujeres que fueron sometidas al procedimiento entre 1960 y 1991, afectando potencialmente a alrededor de 4.500 personas, incluidos menores de edad. El escándalo salió a la luz a través de informes de los medios de comunicación de la emisora nacional danesa DR en 2022, lo que provocó una acción legal por parte de un grupo de mujeres groenlandesas en 2024. El primer ministro Mette Frederiksen se disculpó públicamente en 2024, y se espera que dos informes de expertos examinen si las acciones constituyen genocidio.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como una injusticia histórica cometida por el estado danés contra las mujeres groenlandesas, enfatizando las implicaciones éticas y morales de la esterilización forzada.






