Las autoridades rumanas tienen como objetivo regular los servicios de transporte alternativos como Uber y Bolt, pero la nueva legislación incluye acuerdos de "comodat" que se han relacionado con la evasión fiscal por valor de cientos de millones de euros. Según informes de investigación de Snoop, más de 100,000 rumanos tienen licencias para estos servicios, generando un ingreso anual estimado de mil millones de euros. El informe destaca esquemas que involucran compañías fantasma y vehículos no registrados, que permiten a los conductores evitar registrar sus automóviles con nombres de empresas, facilitando la evasión fiscal a gran escala. El ex ministro de Transporte Ciprian Șerban y otros parlamentarios del PSD están detrás de la ley propuesta, a pesar de las preocupaciones de que la inclusión de acuerdos de comodat permite prácticas ilegales. Periodistas de investigación descubrieron evidencia de corrupción, incluido el arresto del jefe de ARR Anton Cristian, quien fue capturado con cientos de miles de euros en cajas de zapatos después de ser acusado de sobornar a los conductores.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la cuestión como la corrupción sistémica y el fracaso normativo, haciendo hincapié en el papel de los políticos y funcionarios en la facilitación de la evasión fiscal a través de lagunas legales.





