La propuesta fue enviada al Congreso el 27 de agosto y modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución de México. En ella se establece que los candidatos presidenciales y gubernamentales deben nacer ciudadanos mexicanos, tener al menos 35 años de edad, haber residido en México durante 20 años y no ocupar ningún cargo público. La reforma prohíbe la posesión de ciudadanía extranjera, el uso de pasaportes extranjeros o invocar la protección diplomática extranjera mientras se desempeña en el cargo. También propone cambios a la ley de nacionalidad para establecer procedimientos para renunciar a la doble nacionalidad tanto a nivel nacional como internacional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la iniciativa como una reforma constitucional destinada a garantizar la soberanía nacional y la claridad en la elegibilidad para cargos públicos. Si bien destaca las preocupaciones sobre la doble nacionalidad entre los políticos, no critica abiertamente a grupos o partidos políticos específicos.

