Nacido y criado en un barrio de clase trabajadora en el sur de Rosario, Argentina, Pineda comenzó a trabajar a los doce años vendiendo cestas de mimbre puerta a puerta con su hermano. Más tarde trabajó como ayudante de cocina, asistente de hotel y conserje mientras cursaba su licenciatura en derecho. En 2017, fue nombrado a la Corte Federal de Apelaciones en Rosario, donde se ha desempeñado como presidente cuatro veces. La pieza destaca su experiencia única en comparación con otros jueces federales, enfatizando sus experiencias con la pobreza, el narcotráfico y la violencia en su comunidad, que dieron forma a su perspectiva de la justicia. Enmarca su viaje como desafiante y formativo, ofreciendo una visión de cómo las dificultades personales influyen en la filosofía judicial.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo aborda temas de relevancia política como el tráfico de drogas y la reforma judicial, presenta los antecedentes y la carrera de Pineda de manera equilibrada sin favorecer abiertamente ninguna postura ideológica.





