El artículo describe un experimento personal en el que el autor se desconecta de la tecnología moderna al vivir exclusivamente con dispositivos de la década de 1990 durante 10 días. El autor renuncia a su teléfono inteligente, computadora portátil y otras herramientas digitales, utilizando un dispositivo 'Brick' para bloquear el acceso a plataformas de redes sociales como Instagram, YouTube y otros. Esta desintoxicación digital autoimpuesta tiene como objetivo explorar si dicha retirada mejora la claridad mental y reduce la dependencia de la tecnología. El autor consulta a un psicólogo, el Dr. Soledad Ciriza, quien realiza pruebas cognitivas antes y después del experimento para evaluar los cambios en la memoria, el análisis y las habilidades de resolución de problemas. La pieza reflexiona sobre el impacto psicológico de la adicción a la tecnología y cuestiona si las personas son realmente conscientes de su dependencia de las herramientas digitales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema de la dependencia digital como una preocupación social en lugar de un fracaso individual, sugiriendo que la dependencia generalizada de la tecnología tiene implicaciones más amplias para la sociedad.





