Una nueva película que explora la vida temprana del icónico chef Anthony Bourdain ha recibido críticas mixtas tras su estreno en los cines de Estados Unidos. Titulada Tony, la película traza la historia de un joven Anthony Bourdain en el verano de 1975, antes de que se convirtiera en un célebre escritor de comida y personalidad televisiva. Dirigida y coescrita por el cineasta canadiense Matt Johnson, la película está respaldada por la productora A24 y protagonizada por Dominic Sessa como el personaje principal. Ambientada en Provincetown, Massachusetts, la película sigue a un Bourdain de 19 años, interpretado por Sessa, que llega a la ciudad costera después de no poder obtener una beca de escritura.
Con poco que hacer, termina trabajando en un restaurante de mariscos, donde conoce a un grupo de jóvenes liderados por el carismático Sal, interpretado por Leo Woodall. El dueño del restaurante, conocido solo como el Chef, interpretado por Antonio Banderas, le ofrece una hamaca en su terraza a cambio de los deberes de lavado de platos. Es durante este tiempo que Bourdain comienza a poner a prueba su ego y ambiciones, preparando el escenario para su eventual transformación en el hombre que se convertiría en un culinario global. Inspirado en los primeros capítulos de las memorias más vendidas de Bourdain, Confesiones de un icónico asesino culinario (2000), la película evita la hagiografía, en lugar de presentar una representación cruda e inquebrantable de su sujeto.
Johnson, quien anteriormente dirigió películas como BlackBerry (2023) y Nirvana the Band the Show the Movie (2025), admitió que tenía una familiaridad limitada con el trabajo posterior de Bourdain. Esta distancia le permitió acercarse al proyecto con una perspectiva más distante, centrándose en las dimensiones emocionales y psicológicas del joven Bourdain. En una entrevista con GQ, Johnson explicó cómo él y el actor Dominic Sessa abordaron sus papeles.
Enfatizó que la película no estaba destinada a ser un tributo, sino más bien una exploración de cómo los individuos son influenciados por aquellos a quienes admiran. Para fundamentar la narrativa, Johnson buscó personas que aún viven en Provincetown que conocían a Bourdain personalmente, combinando estos relatos de la vida real con narración creativa. Johnson también destacó lo que vio como la mayor fortaleza de Bourdain: su vulnerabilidad. "Estaba mucho más herido e inseguro de lo que la gente se dio cuenta", señaló. Esta visión ayudó a dar forma al tono de la película, que equilibra el humor con la introspección, capturando las contradicciones de un joven que trata de encontrar su lugar en el mundo.
La película ha recibido comentarios en gran parte positivos de los críticos. Los Angeles Times elogió el tono animado y relajado de la película, afirmando que no requiere conocimiento previo de Bourdain para disfrutarla. Del mismo modo, The New York Times elogió la decisión de centrarse en un período específico de la vida de Bourdain, argumentando que la película habría sido igual de convincente incluso si su protagonista fuera completamente ficticio. Sin embargo, no todas las respuestas han sido uniformemente positivas. Rolling Stone planteó preguntas sobre si la película podría haber alterado ciertos nombres para proteger a los individuos, sugiriendo que la historia podría haber sido presentada de manera diferente para evitar culpar a personas reales.
A pesar de estas preocupaciones, la película continúa generando interés, con audiencias y críticos por igual involucrados en discusiones sobre su retrato de los primeros años de Bourdain.
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