Serbia ha celebrado el entierro de Ratko Mladic con honores militares completos, a pesar de que la Unión Europea lo había criticado expresamente. La decisión de los serbios de enterrar a Mladic, a pesar de la condena internacional, ha generado indignación entre las familias de las víctimas del genocidio de Srebrenica. Mladic fue condenado por su papel en la ejecución del genocidio de Srebrenica en 1995 ante el Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia. La UE había advertido a Serbia de que tal celebración podría ser percibida como un impedimento a la legalidad.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enfatiza la libertad de acción de los serbios y la ignorancia de las advertencias de la UE, fue insinuado por un punto de vista populista o nacional. El foco se encuentra en el honor estatal de un criminal de guerra condenado, fue como un apoyo simbólico para los intereses nacionales.






