Como un “avance significativo” para la búsqueda de verdad, justicia y reparación, calificó el candidato presidencial Iván Cepeda el llamado a indagatoria de la Fiscalía al expresidente Álvaro Uribe por sus presuntos vínculos con las masacres de El Aro (1997) y La Granja (1996) , ocurridas en Antioquia, así como por el asesinato de Jesús María Valle, quien antes de ser asesinado había cuestionado la actuación de Uribe cuando era gobernador del departamento.
“Este llamado constituye un avance significativo en la lucha contra la impunidad y una esperanza para que las víctimas y la sociedad puedan obtener verdad, justicia y reparación”, dijo el candidato hoy en un comunicado, resaltando que no hay aún condenas a quienes planearon las masacres.
Cepeda hace parte del proceso como un “actor popular”, es decir como un ciudadano que interviene en el proceso para buscar el resarcimiento de daños. Esta figura, establecida en la ley colombiana, puede ser usada por cualquier persona cuando el delito afecta intereses de una comunidad.
Las palabras de Cepeda importan porque se ha convertido en un némesis político de Uribe en los estrados judiciales: fue el proceso por falsos testigos -en el que el senador fue declarado víctima- por el que Uribe estuvo preso en prisión domiciliaria y absuelto en segunda instancia (en la primera había sido condenado). El caso ahora está en casación penal en la Corte Suprema de Justicia.
Como lo contamos en su perfil a profundidad, para Cepeda, Uribe no es solo un adversario político . Es el símbolo del establecimiento que, a su juicio, debe confesar su responsabilidad en el paramilitarismo, el exterminio de la UP, los falsos positivos y la persecución de la izquierda.
Uribe alega falta de garantías. Desde anoche, cuando fue notificado de la indagatoria, el expresidente apuntó contra la fiscal del caso, Marcela Abadía, por su paso por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), y la relacionó con Cepeda y con la esposa del senador , que trabajó en el tribunal hasta antes de la primera vuelta.
Esta mañana el exsenador acusó a la Fiscalía de llamarlo a indagatoria sin practicar todas las pruebas del caso.
¿Dónde están mis garantías judiciales? La Fiscalía me llama a Indagatoria sin practicar todas las pruebas pedidas y decretadas, sin decretar otras. A una fiscal comisionada para practicar pruebas le ampliaron el plazo aún no cumplido.
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) June 19, 2026
¿Cómo llegamos a este punto? Arrancó en septiembre de 2020: Uribe renunció al Senado (por el caso de falsos testigos) y la Corte Suprema perdió la competencia para investigarlo. Tres expedientes pasaron a manos de la Fiscalía de Francisco Barbosa y los casos de las masacres estaban reunidos en un mismo proceso que llevaba el magistrado César Reyes.
Uno por la masacre de San Roque, de 1996. La Corte señaló que los responsables habrían usado como base de operaciones la hacienda Guacharacas, entonces propiedad de la familia Uribe Vélez. Es el mismo predio que apareció en el caso por el que su hermano, Santiago Uribe, fue condenado por paramilitarismo.
Otro por las masacres de La Granja y El Aro,en Ituango, donde grupos paramilitares asesinaron a más de 20 campesinos entre 1996 y 1997 bajo acusaciones de colaborar con la guerrilla. Cientos de familias fueron desplazadas. En ese momento, Uribe era gobernador de Antioquia.
Y el tercero por el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle,quien antes de ser asesinado denunció presuntos vínculos entre paramilitares y miembros de la Fuerza Pública en las dos masacres, así como una supuesta omisión de Uribe frente a la violencia que azotaba la región. La Corte declaró su asesinato como un crimen de lesa humanidad.
El dato: Poco antes de enviar los expedientes a la Fiscalía, la Corte Suprema tomó dos decisiones clave. En junio de 2020 aceptó como parte civil del proceso al sobrino de Jesús María Valle y, además, aclaró que las acciones civiles para reclamar la reparación de las víctimas no prescriben.
Soy la editora de la sección En Vivo, coordinadora de podcast de La Silla Vacía y dirijo los Huevos Revueltos con Política. En 2025 y 2011 gané el Simón Bolívar; en 2025 y 2023 gané el premio CPB; y coescribí el libro El Dulce Poder de La Silla Vacía. Soy periodista de la Santo Tomás y tengo...
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