La política exterior de Javier Milei volvió a exhibir una de sus características más distintivas: el alineamiento casi total con Israel , incluso en momentos en que la estrategia de Benjamin Netanyahu choca con la de su principal aliado internacional, Donald Trump . Mientras el presidente estadounidense firmaba el memorándum de entendimiento con Irán para a poner fin a la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz , el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, recorría distintos puntos de Israel.
En la última semana, el referente de Karina Milei en la Cámara baja se alejó del ruido local por el caso Adorni y emprendió viaje a Medio Oriente junto a la diputada Sabrina Ajmechet para seguir la línea que el propio Milei había trazado en suelo hebreo en abril pasado. Fueron recibidos por el embajador argentino en Tel Aviv, Axel Wahnish, muy activo en redes sociales, en una nueva señal de respaldo político al jefe del Likud en un momento delicado, marcado por el enfriamiento de su vínculo con el líder del MAGA, un aliado vital para alcanzar sus objetivos de seguridad regional, y la presión electoral.
Pero también por las críticas en el plano internacional, ligadas a cambios en posturas históricas de algunos de sus aliados europeos, incluidos gobiernos "de derecha" que tradicionalmente respaldaron a Israel, desde Italia hasta Alemania, según destacaron algunos medios israelíes, como respuesta al accionar de las Fuerzas de Defensa de Israel en Gaza, Cisjordania y, más recientemente, el sur del Líbano que dejaron al país hebreo en una posición cada vez más aislada en la que cada apoyo cuenta.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Acuerdo entre Irán y Estados Unidos: cuáles son los 14 puntos del borrador para ponerle fin a la guerra
Pero la coincidencia se produjo en un momento histórico tanto para Medio Oriente como para el sistema internacional, en medio de la transición del poder global y de lo que algunos analistas describen como una "retirada" de Estados Unidos como principal hegemón. Un ejemplo directo es el acuerdo impulsado por Trump con Irán después de casi cuatro meses de guerra, iniciada tras el cambio de escenario regional que siguió a la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
El entendimiento, curiosamente denominado memorándum con Irán, fue firmado electrónicamente por Trump durante la noche del miércoles y será formalizado el próximo 19 de junio . La iniciativa generó una fuerte reacción internacional y, particularmente, una situación inédita en Israel, donde unificó posiciones que habitualmente aparecen enfrentadas. Desde la extrema derecha hasta sectores de centro e izquierda coincidieron en cuestionar a Netanyahu por haber permitido ese escenario.
Trump, Irán y una grieta inédita en Israel
En los últimos días, Trump ya había marcado distancia de Netanyahu al cuestionar los nuevos bombardeos en el sur del Líbano durante los enfrentamientos con Hezbolá del fin de semana. "No digo que no deban protegerse, lo que digo es que, cuando se lanzan dos drones hacia el desierto y caen sin causar daños, no hace falta derribar edificios en Beirut", sostuvo el mandatario republicano. " Podrían comportarse mejor y, francamente, podrían hacer un mejor trabajo", agregó.
Las declaraciones reflejaron una tensión que venía creciendo detrás de escena a medida que fracasaban los intentos para reabrir Ormuz por la fuerza. Mientras Washington negociaba unilateralmente un alto al fuego con Teherán para garantizar la estabilidad energética global, voces del gobierno israelí desconfiaron del acercamiento. Entre las voces más críticas estuvo el ministro de Defensa, Benny Gantz, quien afirmó que el acuerdo con Irán "no obliga" a Israel y dijo que el país mantiene "plena autonomía" para actuar. Una línea similar sostuvieron referentes de la derecha nacionalista y sectores más duros de la coalición oficialista, incluido el polémico ministro de Seguridad, Itamar Ben Gvir.
Pero las críticas también llegaron desde la oposición, en medio de la presión sobre Netanyahu de cara a las elecciones de octubre, quien hizo de la cruzada contra Irán una bandera política. Desde el exmilitar y líder centrista, Gadi Eisenkot, al conocido opositor Yair Lapid, varios cuestionaron a Netanyahu por "no haber logrado preservar la libertad de acción" de Israel frente a Irán, en medio de las negociaciones con Estados Unidos. "Israel amanece hoy ante un acuerdo que se gesta lejos de aquí y de sus intereses", sostuvo el primero, mientras que el segundo afirmó: "Nunca ha habido un fracaso más absoluto que el fracaso político de Netanyahu en el escenario iraní".
Axel Wahnish, embajador argentino en Israel, recibió a Martín Menem esta semana.
La diplomacia parlamentaria de Menem en Jerusalén
En tanto, fue en ese contexto donde desembarcó la delegación argentina encabezada por Menem. S…
Read the full article at Perfil →