“ No queda claro que la macro que se deriva de este modelo económico sea una macro que gane elecciones ”, advierte Lorena Giorgio, economista jefe de Equilibra, al analizar la dinámica que muestran el nivel de actividad y el mercado laboral en el marco del “cambio profundo en la matriz productiva” que, en su mirada, experimenta el país tras el cambio de gobierno en 2023.
En diálogo con LA NACION , la especialista resalta el impacto sobre el sector externo del desarrollo exportador de Vaca Muerta, el agro y el potencial minero y pondera la compra de reservas por parte del BCRA en el primer semestre, pero, al mismo tiempo, describe la fragilidad de otros sectores que muestran heterogeneidad en cuanto a la demanda y la competencia con los bienes importados.
-Cómo analiza la dinámica fiscal. ¿Puede sostener el equilibrio el Gobierno en este escenario?
-Está decidido a mantenerlo. Por eso no sorprende que con la caída de los ingresos en términos reales registrada entre agosto 2025 y abril 2026, haya respondido con un recorte en el gasto tal que mantenga las cuentas fiscales equilibradas. El problema es que ya no queda demasiado margen remanente para seguir recortando el gasto: el componente indexado sube en la medida en que se desacelera la inflación, el número de beneficiarios de prestaciones sociales fue recortado con fuerza y ya no mueve la aguja, la obra pública está por el piso y los salarios públicos acumulan significativas caídas en términos reales. Y las provincias, que ya pagaron buena parte del ajuste , tendrán poder de negociación con el Ejecutivo para asegurar una transición legislativa en calma hasta las elecciones 2027. La buena noticia es que en mayo la recaudación dio sus primeras señales de repunte y cortó la racha de nueve meses de caídas interanuales en términos reales. Otra buena es que, si se terminan de efectivizar las privatizaciones de empresas públicas anunciadas por el gobierno, los ingresos se abultarán independientemente de lo que ocurra con la recaudación tributaria. Pero el vaso medio vacío es que, a menos que los ingresos repunten sostenidamente, el gobierno no tiene prácticamente margen para hacer política fiscal más de índole social, en un escenario en el que, si se compara contra el promedio de enero-septiembre 2023, el ingreso registrado total cayó 7% en términos reales, las jubilaciones entre 13% y 14% y los salarios públicos 22%.
-¿Qué análisis hacen sobre la dinámica de compra de dólares del BCRA?
-No hay que bajar el precio al hecho de que compró en sólo cinco meses los US$10.000 millones de reservas que se había propuesto para todo el año. Los dólares de Vaca Muerta y de la cosecha están llegando a un buen ritmo y la oferta se mantiene abultada también por las divisas que llegan de liquidaciones de emisión de deuda por parte de empresas y provincias, y de préstamos en dólares. Así, el dólar oficial se mantiene bien por debajo de la banda superior. Pero no hay que perder de vista que buena parte de este excedente de dólares fue posible por las menores importaciones que derivan de una actividad económica deprimida, si excluimos los sectores primarios. Y también, gracias a las restricciones cambiarias que aún están vigentes y abultan la oferta de divisas en el mercado oficial, y a la vez que contienen la demanda. Una empresa argentina emitiendo deuda a cuatro años a tasas similares a las del Tesoro Americano sólo es posible por la fuerte represión financiera que aún enfrentan los inversores para operar simultáneamente en el mercado oficial y el financiero. Afortunadamente, y a diferencia de lo que ocurrió en 2025, el gobierno entendió que un BCRA comprando dólares, en lugar de sumar presión sobre el tipo de cambio lo modera.
economista Lorena Giorgio Ricardo Pristupluk -¿Y justamente cómo impacta este nivel cambiario sobre la actividad?
-Es difícil establecer inequívocamente si el dólar está atrasado o no, más aún cuando, gracias a Vaca Muerta, la economía argentina puede sostener el superávit de cuenta corriente más allá del nivel del tipo de cambio real que el propio FMI asume como atrasado según los niveles que considera “de equilibrio”. Por ejemplo, si miramos el promedio histórico o los parámetros del FMI, diríamos que el tipo de cambio está atrasado. Pero lo cierto es que muy difícilmente veamos una economía argentina en recesión en el corto y mediano plazo, excepto un shock de grandes magnitudes, porque la minería, energía, oil & gas y el agro aseguran al menos un modesto crecimiento, independientemente de lo que ocurre con el resto de los sectores económicos. El problema es que estos sectores emplean muy poca gente, y no queda claro que la macro que se deriva de este modelo económico sea una macro que gane elecciones.
-Mientras el BCRA compra dólares y se mantiene el flujo de emisiones de deuda corporativa, también se mantiene la compra de divisas por parte de personas. ¿Qué análisis hace de ese factor?
-Si hablamos con amigos, familiares o colegas, la mayoría nos dir…
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