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SpainEconomy3 days ago

Genetics and Obesity: Where and How We Live Drives the Risk of Getting Fat

A study published in PLOS Genetics suggests that while genetics have remained unchanged over recent decades, environmental factors have strengthened their association with obesity. Experts emphasize that changes in the environment, such as urban living conditions and lifestyle factors, play a significant role in how genetic predispositions manifest in obesity rates.

Salud

Un estudio británico muestra que, aunque la genética no ha cambiado en las últimas décadas, el ambiente ha reforzado su asociación con la enfermedad

Una familia pasea por las calles de la ciudad de San Antonio, donde tienen un programa contra la obesidad infantil. EFE

María Sánchez-Monge Madrid

Actualizado Jueves,

18

junio

2026

-

20:00

Los médicos llevan tiempo avisando: «El código postal hace que el código genético se exprese con mucha más fuerza». Cristóbal Morales , vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), tiene claro que « esta epidemia de obesidad no se debe a un cambio de genes , sino que es el cambio de entorno lo que permite que la fuerza genética se manifieste más».

Junto a él, José M. Ordovás , investigador sénior en el Centro de Investigación Jean Mayer USDA sobre Nutrición Humana y Envejecimiento de la Universidad Tufts (EEUU), subraya la idea de que los niveles actuales de obesidad han aumentado demasiado rápido para atribuirlos sólo a los genes, «pero el ambiente actual puede hacer que la predisposición genética pese más ». Ambos, en declaraciones a Science Media Center abordan las conclusiones de un estudio que pone de manifiesto cómo los cambios sociales han provocado que la relación entre genética y obesidad se haya vuelto más fuerte en las últimas décadas.

La revista PLOS Genetics publica los hallazgos de un equipo del Reino Unido tras analizar el índice de masa corporal (una estimación de la grasa corporal basada en la estatura y el peso de una persona) y variantes genéticas asociadas con la obesidad en cuatro generaciones británicas nacidas en 1946, 1958, 1970 y 2001, es decir, antes y después del aumento de las tasas de obesidad.

En las últimas cuatro décadas, las tasas de obesidad han aumentado considerablemente tanto en niños como en adultos. Un estudio publicado en The Lancet ya puso cifras a este problema: la prevalencia de sobrepeso creció entre 1990 y 2021, duplicándose tanto en niños y adolescentes más jóvenes (del 8,8% al 18,1%) como en adolescentes mayores (del 9,9% al 20,3%), afectando a 493 millones de jóvenes en 2021. De manera similar, las tasas de obesidad en niños y adolescentes se triplicaron del 2% a casi el 7%, y en 2021, 174 millones de jóvenes vivían con obesidad.

¿Cómo influye el ambiente en nuestros genes?

Sin embargo, curiosamente, las tasas de obesidad extrema han aumentado más rápidamente que el incremento general del IMC. Los autores del trabajo, encabezados por Liam Wright , del University College de Londres, constataron que las variantes genéticas evaluadas estaban más fuertemente vinculadas con un índice de masa corporal (IMC) alto en las dos cohortes más recientes y esta relación se acentuaba aún más a medida que las personas envejecían, así como entre aquellas con un IMC más elevado.

Esto es, aunque la genética no ha cambiado, el ambiente obesogénico ha hecho que su asociación con la obesidad se haya reforzado. ¿ Qué factores activan los genes? Una mala dieta y la ausencia de ejercicio físico ; esto se vincula a cambios observados en la sociedad, como la creciente disponibilidad de alimentos procesados , cadenas de comida rápida y un predominio de sedentarismo, apuntan en el estudio.

«Si en los niños de la posguerra de 1946 el efecto de la genética tenía un impacto de 0,46 sobre el índice de masa corporal, ahora vemos que esa fuerza se ha multiplicado por dos en esta última generación. La sociedad obesogénica hace que se expresen con mayor fuerza los genes que nos predisponen a tener obesidad», explica Morales.

Morales apunta que este trabajo «pone sobre la mesa un problema de salud pública y la obligación de legislar para proteger a esta población, entendiendo el impacto en la expresión génica que tiene la sociedad obesogénica». El portavoz de la Seedo insiste en que los abordajes deben ser multidisciplinares y tener en cuenta todas las variables del paciente, «porque hoy sabemos que la carga genética a veces influye en un 50-70% en este aumento de peso».

Read the full article at El Mundo
Source document: PLOS Genetics

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El MundoIndependent🔒Center3 days ago
Genetics and Obesity: Where and How We Live Drives the Risk of Getting Fat

A study published in PLOS Genetics suggests that while genetics have remained unchanged over recent decades, environmental factors have strengthened their association with obesity. Experts emphasize that changes in the environment, such as urban living conditions and lifestyle factors, play a significant role in how genetic predispositions manifest in obesity rates.

Bias read (Center): The article presents findings from scientific research without overtly favoring any political perspective. It quotes experts from both Spain and the United States, emphasizing environmental factors rather than making ideological claims. The language remains neutral and focused on scientific evidence

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