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ARSports8 days ago

He's Argentinian and he created something that seemed impossible: desert sand bricks that he bills millions of dollars with.

The article discusses two young architects, Máximo Tettamanzi and Alyina Ahmed, who are developing an innovative construction material using desert sand from Argentina. This material aims to reduce the carbon footprint of traditional concrete, which accounts for around 7% of global CO2 emissions. The pair met while studying at the Architectural Association School of Architecture in London and chose to focus their research on sustainable building practices. They were intrigued by the paradox of using imported sand in countries like the United Arab Emirates, despite having abundant local desert砂

Hay problemáticas que, aunque están visibles, no llaman la atención. La sociedad se acostumbró a su funcionamiento y nadie se cuestiona si hay mejores alternativas.

Uno de los ejemplos más claros aparece en la construcción , una actividad que contamina al planeta : el concreto es responsable de aproximadamente el 7% de las emisiones globales de dióxido de carbono .

En este contexto, dentro de una de las industrias más antiguas y necesarias del mundo, dos jóvenes arquitectos comenzaron a replantearse los métodos tradicionales.

Los protagonistas de esta historia son Máximo Tettamanzi, graduado de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, y Alyina Ahmed, arquitecta nacida en India pero criada en Dubái.

Aunque provenían de extremos opuestos del mundo, se conocieron gracias a una beca para cursar un máster en la Architectural Association School of Architecture de Londres —la universidad en la que estudió Zaha Hadid—. Allí debían elegir un tema para su tesis y decidieron enfocarse en una problemática concreta: cómo reducir las huellas de carbono de la construcción.

Durante su investigación se toparon con una disyuntiva que llamó su atención: ¿por qué en Emiratos Árabes Unidos, un territorio cubierto de desierto, se usa arena de otros países —en especial de Malasia e Indonesia— para construir?

El disparador de su proyecto fue: ¿por qué en Emiratos Árabes Unidos, un territorio cubierto de desierto, se usa arena de otros países -en especial de Malasia e Indonesia- para construir? Shutterstock “Es una paradoja, ya que Emiratos Árabes es mayormente desierto”, señala Maximo Tettamanzi. Sin embargo, la explicación está en la composición del material. La arena del desierto está expuesta a erosión eólica, por lo que sus partículas son redondeadas. En cambio, la arena importada proviene de los ríos y está erosionada por el agua, lo que le da una forma irregular “estrellada” que permite que la mezcla se compacte correctamente.

“Cuando hacés concreto, la arena tradicional abraza la mezcla y se traba en las puntas. La del desierto no logra agarrarse y cuando se seca se desarma ”, explica. Es por eso que, aunque ese país está rodeado de arena, es inservible. O así lo parecía.

Con una inversión de US$8000, que consiguieron a través de dos subsidios, comenzaron una investigación que los llevó a experimentar con aditivos. El objetivo fue estabilizar la mezcla y volver utilizable la arena del desierto . Probaron innumerables combinaciones, pero ninguna funcionaba.

Hasta que llegó la pandemia.

La arena del desierto está expuesta a erosión eólica, por lo que sus partículas son redondeadas, lo que las hace inadecuadas para hacer concreto El confinamiento terminó impulsando el proyecto. Alyina Ahmed regresó a Dubái para pasar la cuarentena con su familia y convirtió el garage de su casa en un laboratorio improvisado. Empezó a probar con arena que sacaba de su jardín hasta que finalmente consiguió una fórmula que funcionó.

“La mezcla se estabilizó y dejó de romperse”, recuerda Tettamanzi, y agrega que el siguiente paso fue verificar con el laboratorio la resistencia del material y, sobre todo, si era comparable a la fuerza del concreto tradicional .

Con una inversión de US$8000, comenzaron una investigación que los llevó a experimentar con aditivos para estabilizar la mezcla Máximo Tettamanzi Después de una espera que pareció eterna, recibieron las respuestas que esperaban: el material cumplía con los estándares necesarios. Académicamente, su máster estaba resuelto, pero el proyecto acababa de empezar. “Aprobamos la tesis, nos fue muy bien, pero nos quedamos enganchados con la idea y entusiasmados con la solución”, resume.

El hallazgo ofrecía un doble beneficio sustentable. Por un lado, reemplazaba arena importada por arena local, reduciendo costos logísticos y el impacto ambiental del transporte y la extracción fluvial . Por otro lado, la fórmula permitía disminuir un 50% la cantidad de cemento que se utiliza en la mezcla , uno de los materiales más contaminantes de la industria.

En ese momento, se dieron cuenta de que su proyecto iba más allá del plano académico, ya que habían creado un material que realmente podría trascender.

Más allá de una tesis

Los jóvenes continuaron desarrollando la idea impulsados más por convicción que por una estrategia comercial. Es por eso que debían buscar validación externa para comprobar que el material tenía un lugar real en la construcción y así poder llevar el emprendimiento al próximo nivel.

Aplicaron a incubadoras, a business acceleration programs y a exposiciones internacionales. Y en todos lados la respuesta era satisfactoria: “Nos aceptaban y eso nos entusiasmó cada vez más”, relata el arquitecto.

Lejos de conformarse con su mezcla, decidieron sumar un nuevo emprendimiento. En Emiratos Árabes, donde los recursos naturales son escasos, abundan principalmente dos elementos: la arena y las palmeras.

Las palmeras producen dátiles, uno de los alimentos más consumidos de la región que genera…

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La NaciónIndependent🔒Center8 days ago
He's Argentinian and he created something that seemed impossible: desert sand bricks that he bills millions of dollars with.

The article discusses two young architects, Máximo Tettamanzi and Alyina Ahmed, who are developing an innovative construction material using desert sand from Argentina. This material aims to reduce the carbon footprint of traditional concrete, which accounts for around 7% of global CO2 emissions. The pair met while studying at the Architectural Association School of Architecture in London and chose to focus their research on sustainable building practices. They were intrigued by the paradox of using imported sand in countries like the United Arab Emirates, despite having abundant local desert砂

Bias read (Center): The article focuses on environmental innovation and does not take a stance on any political issue. It presents information objectively without apparent bias toward any political ideology.