Especial AE 67 aniversario: el futuro de Europa
Entrevista
El ex primer ministro italiano acaba de lanzar la campaña 'Una Europa, un mercado' para sacar a la UE de la irrelevancia: "Es la última oportunidad".
Actualizado Domingo,
14
junio
2026
-
02:12
Enrico Letta (Pisa, 1966) ha lanzado esta misma semana en Bruselas como presidente del Instituto Jacques Delors la iniciativa " Una Europa, u n mercado" en un intento de movilizar a todas las capitales en lo que considera "la última oportunidad" para que la Unión Europea salga de la irrelevancia. Como Decano de la IE School of Politics, Economics and Global Affairs en IE University en Madrid ha seguido con interés la visita del Papa a España: "Me entusiasman los mensajes proeuropeos del primera Papa americano en esta visita tan exitosa en España". E ironiza: "Resulta que el más grande europeísta es un americano como el más grande antieuropeo es un americano". Lo que sí quiere Letta, que fue primer ministro de Italia hasta 2023 de un gobierno de centro izquierda, es no comentar los escándalos de corrupción en España. Su foco está en Europa en un momento tan decisivo, subraya en muy apreciable castellano.
Se han cumplido dos años ya de la presentación del informe Letta sobre las debilidades de Europa. ¿En qué momento estamos para corregirlas? Estamos, desde hace tres meses, en una fase de aceleración. Tras un año, 2025, en el que la profundidad del informe tuvo menos impacto práctico, ahora hay una aceleración clara. Para mí comenzó a finales de enero y principios de febrero, después de la crisis de Groenlandia. Esa crisis cambió todo a nivel europeo porque convenció a los países del norte de Europa y a Alemania de que no existe alternativa a una mayor integración europea y de que la independencia estratégica es un asunto existencial. Después de esa crisis empezó una dinámica interesante y positiva. Tenemos ahora un plan con 42 medidas: 28 relativas al llamado Estado 28, otras vinculadas a la industria, la Accelerator Act y distintas iniciativas para integrar los mercados únicos de energía, conectividad y mercados financieros mediante la Unión del Ahorro y la Inversión. Lo importante es que todas estas medidas tienen plazos muy precisos. ¿No se avanza demasiado lentamente con su informe y con el de Mario Draghi? Hasta finales de 2025 hubo mucho debate sobre los informes y mucho consenso, pero poca actividad. Desde febrero de este año hemos visto una gran aceleración, con decisiones del Consejo Europeo y ahora un plan con plazos concretos para los próximos dos años. Me parece una gran oportunidad para Europa. ¿Puede ocurrir que, igual que la crisis de Groenlandia aceleró todo, un acuerdo en la guerra de Ucrania o un entendimiento con Trump en una cumbre de la OTAN calme la situación y frene este proceso? No lo creo. Pienso que el proceso ya está en marcha porque no creo que Trump vaya a retroceder. Conocemos a Trump. Es imprevisible y tiene una estrategia diferente a la tradicional. Creo que la llamada de atención para los países europeos sobre la necesidad de ser independientes es ya irreversible. Se ha convertido en una cuestión imprescindible y no creo que haya vuelta atrás.
Paul Krugman sostiene que se está exagerando y que Europa no está realmente en declive. ¿Cree que Europa corre un riesgo tan grave y que se juega mucho en los próximos años o décadas? Yo parto de una posición de gran orgullo europeo. Europa no va a fallecer. Creo que Europa resistirá. Pero también creo que debemos ser muy conscientes del riesgo. Si no integramos nuestros mercados y no ganamos escala, el riesgo de irrelevancia será muy real. En ámbitos como la tecnología o la energía, Europa necesita aumentar su dimensión, integrarse más y ganar fuerza. Precisamente porque tengo orgullo europeo, considero que esta es una última oportunidad. Y no se trata solamente de Estados Unidos. El debate está mal planteado si se limita a Estados Unidos. La cuestión es también China y, mañana, India. ¿India? Estamos infravalorando el papel de India. Será el mayor mercado del mundo, con cerca de 2.000 millones de personas que hablan inglés. Esa es una diferencia enorme respecto a China. Por eso el desafío no es solo competir con Estados Unidos, sino también con China, India y los BRICS. Ganar dimensión es fundamental para nosotros. ¿Y el acuerdo entre la UE e India no neutraliza ese riesgo? No. El desafío no puede resolverse únicamente mediante acuerdos comerciales. La competencia con China y con India es una competencia natural de dimensión. La verdadera cuestión es que Europa siempre ha sido rule setter, la que establecía las reglas, y ahora corre el riesgo de convertirse en un rule taker, la que simplemente las acepta. La pérdida de autonomía e independencia es incluso más grave que una pérdida de competitividad. Es un problema existencial para Europa. En todo caso, veo los acuerdos comerciales recientes muy positivos. Los acuerdos con India, Indonesia, Australia, México y, naturalmente, Mercosur…
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