Echando mano de su característica retórica incendiaria, el ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultranacionalista Itamar Ben Gvir, ha exigido que se intensifiquen aún más los ataques en Líbano en un momento en el que comienza a aplicarse el frágil acuerdo provisional entre EEUU e Irán que extiende el cese de hostilidades al país árabe, tras la firma de los presidentes Donald Trump y Masud Pezeshkian.
“Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar. ¡Todo Líbano debe arder! Con todo el respeto a los estadounidenses, Israel debe dejar claro a todo el mundo que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están a la deriva”, ha escrito Ben Gvir en X, después de que el Ejército israelí anunciara la muerte de cuatro soldados en combates en el sur del país.
“Nuestro deber supremo es proteger a los ciudadanos de Israel y a los soldados de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel), y este compromiso tiene prioridad sobre cualquier otra consideración”, añade. Ben-Gvir señala que ha transmitido su postura al primer ministro Benjamin Netanyahu. “Le dije al primer ministro, incluso en nuestras reuniones privadas: por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar”. Y llama a “volverse loco. Aniquilar. Aplastar el terror” en Oriente Medio. “No se gana con respuestas medidas y contención”, dice.
El líder del partido ultranacionalista Otzma Yehudit (Poder Judío), conocido por protagonizar un sinfin de polémicas – entre ellas la humillación de los activistas de la Flotilla –, se ha opuesto en los últimos días al acuerdo entre Irán y EEUU y ha exigido que Israel no ceda “en nada menos que el desmantelamiento de Hizbulá”.
Poco después y en respuesta a la publicación de Ben Gvir, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, ha calificado a Israel como una “amenaza para toda la humanidad” y ha recalcado que su “único interés es la guerra permanente”.
“Esto no es una diatriba de un loco genocida cualquiera. Es una publicación pública del ministro de Seguridad Nacional del régimen israelí”, dijo el jefe de la diplomacia iraní.
El tuit del ministro israelí llega el mismo día en que, según un alto cargo estadounidense, Israel y Hizbulá han acordado un alto el fuego en Líbano que ha entrado en vigor a las 16:00 horas, hora local , De acuerdo con la misma fuente, el acuerdo ha sido negociado por EEUU y Qatar a través de conversaciones con Israel e Irán, respectivamente.
Antes, a primera hora de la mañana, Gobierno libanés reportó al menos 18 personas muertas y 33 heridas en ataques israelíes lanzados contra dos zonas del sur de Líbano, en una violación de los términos del acuerdo alcanzado entre Irán y Estados Unidos para el cese de las hostilidades, que se extiende al país mediterráneo. Irán lleva semanas advirtiendo que el frente libanés es una de las líneas rojas que puede hacer descarrillar el acuerdo con EEUU en caso de que Israel sigue atacando Líbano, como ha continuado ocurriendo.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron recientemente infraestructura de la organización terrorista Hizbulá en la región de Bekaa, en respuesta a las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Hizbulá, que continúa promoviendo y llevando a cabo complots terroristas contra las fuerzas de las FDI”, dice el Ejército israelí en un comunicado. En esa acción, de acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa, al menos tres personas no identificadas murieron por un ataque de aviones israelíes en la localidad de Al Jamaliyah, en el norte de Baalbek.
Horas antes, el Ejército israelí informó que también continúan los ataques a Hizbulá en diversas zonas en el sur de su país vecino. Además, comunicó que cuatro de sus soldados habían muerto tras un ataque con dron explosivo por parte de Hizbulá en el sur de Líbano.
¿Una respuesta a Vance?
Estos ataques y las palabras de Ben Gvir llegan después que el vicepresidente de EEUU, JD Vance, pidiera el jueves al Gobierno de Netanyahu “respetar” el proceso de paz en curso con Irán y no criticar a Trump, “el único jefe de Estado de todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento”.
Sobre el malestar del Ejecutivo israelí debido a la firma del acuerdo, Vance manifestó que “el problema para Israel no es Donald J. Trump”. “Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, tal vez no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo”, dijo. Asimismo declaró que “en los últimos tres meses, dos tercios de las armas defensivas que han protegido” Israel “han sido fabricadas por manos estadounidenses y pagadas con el dinero de los contribuyentes estadounidenses”.
El vicepresidente reconoció una “creciente frustración” por parte de Trump: “Justo cuando parece que estamos a punto de lograr un avance importante en el acuerdo, de repente se produce una gran explosión en una zona civil de Beirut y pierden la vida muchas personas que nada tienen que ver con Hizbulá”, dijo…
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