La dramática salida de Egipto de la Copa del Mundo provocó intensas reacciones entre los aficionados y funcionarios, que culparon a la FIFA y a los árbitros del partido por la derrota. A pesar de liderar 2-0 contra Argentina, Egipto concedió tres goles en 14 minutos, lo que llevó a acusaciones de arbitraje injusto y potencial sesgo hacia Argentina. El entrenador Hossam Hassan criticó el resultado como "inmerecido", mientras que el ex jugador Mido alegó corrupción en la FIFA, sugiriendo que la organización podría haber querido evitar pérdidas financieras si Egipto hubiera eliminado a Argentina. El árbitro Francois Letexier se enfrentó al escrutinio, particularmente después de que una controvertida revisión de VAR revocó el segundo gol de Mostafa Ziko debido a un disputado balonmano del jugador egipcio Marwan Attia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas de funcionarios y jugadores egipcios sin favorecer abiertamente a ningún lado.




