Una mujer brasileña de 37 años llamada Amanda Maria Souza de Oliveira fue declarada culpable de fraude e identidad falsa después de vivir con una familia de acogida durante más de un año mientras pretendía ser una niña. El tribunal de Santa Catarina, Brasil, la condenó por engaño, señalando que usaba una voz aguda y afirmó que se había sometido a tratamientos hormonales para parecer más vieja. Oliveira admitió haber creado una identidad falsa, pero argumentó que sus acciones eran un mecanismo de supervivencia debido a una historia de falta de vivienda y trauma emocional.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien la historia involucra un acto criminal con posibles implicaciones sociales, el artículo presenta tanto el resultado legal como las circunstancias personales de la acusada sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.





