La Unión Europea ha acordado imponer un paquete de sanciones contra Rusia, cuyo objetivo es limitar sus ingresos petroleros fijando un tope de precio de 44 dólares por barril. La decisión, alcanzada después de semanas de negociaciones, incluye medidas dirigidas a instituciones financieras rusas, transacciones de criptomonedas y petroleros de "flota fantasma" que operan bajo banderas falsas. Grecia se había resistido inicialmente a algunas disposiciones relacionadas con el gas natural licuado (GNL), pero se llegó a un compromiso que permite la continuación de las exportaciones de GNL a clientes no europeos si los contratos se firman antes del 24 de febrero de 2022.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las sanciones como una respuesta necesaria y unificada a las acciones de Rusia, haciendo hincapié en su impacto en la reducción de la financiación de la guerra de Moscú.





